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Tríos con una prostituta, ¿una buena idea?

Publicado el Categorías Ocio
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Desde que tenemos uso de razón entendemos el amor como una cosa entre dos. Incluso antes de poder interesarnos por cualquier persona, de nuestro sexo o del contrario, vemos parejas monógamas que están juntas desde hace tiempo. Nuestros padres, o las parejas de nuestros padres, o los de nuestros amigos y amigas. El amor se entiende solo en pareja, y es que ya es lo suficientemente complicado entre dos como para añadir a alguien más a la ecuación. Claro que en los últimos años, las alternativas de parejas abiertas y poliamor están empezando a tener cierta popularidad. La gente abre su mente a nuevas opciones de amor, a experimentar, a buscar nuevas alternativas, ya que una pareja monógama se le queda muy corta. Y es natural que uno sienta al menos el deseo de probar, sobre todo cuando hay tanto placer que disfrutar y solo podemos hacerlo con una persona.

Eso no significa que no amemos a nuestra pareja y sepamos que es la mujer o el hombre de nuestra vida. Pero el deseo sigue estando ahí, y  negarlo es seguramente una temeridad, además de un sinsentido. El hecho de sentir ganas de estar sexualmente con otra persona es lo más natural del mundo y nos pasa a todos. Obviamente, nos retenemos porque sabemos que si estamos en una relación, esto sería dinamitarla. La infidelidad es un asunto muy serio y la mayoría de parejas no son capaces de sobrevivir a este tipo de situaciones. Pero no hay infidelidad si el chico o la chica no quiere engañar a su pareja, sino hacerla partícipe también de la experiencia. Un trío, un intercambio de parejas, una relación abierta en lo sexual, puede ser la solución a la rutina y el hastío de una relación que lleva ya tiempo colapsada. No todos están preparados para algo así, desde luego, y la confianza que debe haber entre ambos ha de ser total, pero esto también sirve como prueba de fuego para la pareja. Más aún cuando la tercera persona en discordia es una profesional del sexo.

Una fantasía común de muchos hombres

Reconozcámoslo: hacer un trío es una de las fantasías más habituales para los hombres. Las chicas también sueñan con esta posibilidad, desde luego, pero son ellos los que acaban deseándola tanto que terminan por hacerla realidad. Son ellos, por supuesto, los que intentan llevarla a cabo en el formato de chica-chico-chica, para tener a dos mujeres para ellos. El trío con otro chico y una sola chica puede llegar a ser algo… peligroso. También es una opción interesante, sin duda, sobre todo si tenemos confianza con el chico y sabemos poner límites antes de empezar. Pero nosotros venimos a hablar de un trío con nuestra chica y una escort profesional.

Aquí mataríamos dos pájaros de un tiro en realidad, porque para muchos hombres estar con una escort también es una auténtica fantasía. La imposibilidad de hacerlo mientras estamos en pareja nos lleva a proponer este tipo de tríos. Son más seguros para ambas partes, porque tenemos claro que es solo sexo, y no se van a crear lazos afectivos con la otra chica en discordia. Ella viene a hacer su trabajo, a hacernos disfrutar y pasar con nosotros un rato inolvidable, como buena profesional que es. De hecho, las escorts están habituadas a ofrecer este tipo de servicios a muchas parejas que quieren experimentar o probar cosas nuevas. Así que ahora solo tenemos que convencer a nuestra chica de que todo esto es buena idea, algo que tampoco será precisamente sencillo.

Ambos deben tenerlo muy claro

Y es que por más ganas que tengamos, si no conseguimos meter a nuestra chica en la acción esto no servirá de nada. De hecho, hacer un trío ya es una decisión bastante importante que hay que tomar juntos, porque supone un paso tremendo en la relación. No  debemos darle más importancia que la que tiene, ponerle un poco de picante a nuestros polvos habituales. Sin embargo, ambos debemos tener la mente clara en ese sentido y saber que esto es lo que es. Llamar a una profesional facilita las cosas, porque nos permitirá estar seguros a la hora de no crear esos vínculos afectivos o emocionales. Se trata de sexo puro y duro, y en eso debemos estar de acuerdo los tres. Nuestra chica debe verlo como una oportunidad también  para ella, para probar cosas nuevas, ya que el trío no puede ser solo un ·”regalo” para nosotros.

Consejos a la hora de preparar el encuentro

Si ambos estamos de acuerdo y sabemos lo que queremos, ha llegado el momento de buscar a la chica que nos acompañará. Por fortuna, hoy en día resulta tremendamente sencillo encontrar a la escort perfecta sin salir de casa, a través de Internet. Accederemos a las páginas de contactos, donde estas profesionales se anuncian, y podremos ver sus fotos, sus servicios e incluso sus tarifas. Escogeremos a una que ofrezca el servicio de trío y compañía a parejas, y nos pondremos en contacto con ella para concertar una cita. Podemos hacerlo en un hotel, en la casa de la propia escort, si nos ofrece esa posibilidad, o lo más seguro, en nuestro propio hogar. De esa manera estaremos más tranquilos y seguros a la hora de la verdad.

Al hablar con la chica dejaremos muy claro lo que queremos, el tipo de interacción, la protección, etc… Cuando se vaya acercando el día, es bueno mantener una actitud positiva con el encuentro. Dejar a un lado las pequeñas peleas para concentrarnos en disfrutar del placer que estamos a punto de experimentar. Si lo hacemos finalmente en casa, prepararemos tanto el salón como el dormitorio, para recibir a la chica de manera que ella también se sienta cómoda. No hace falta vestir de forma especial, pero sí tener en cuenta que será una experiencia única. Pagaremos a la chica cuando llegue y mantendremos todo el respeto que una profesional se merece, pero nos dejaremos llegar. Para los chicos, descargar antes del encuentro suele ser una buena idea a la hora de tener mucho más que ofrecer cuando llegue el momento de la verdad.

Un nuevo horizonte sexual

Y es que este encuentro puede suponer algo totalmente diferente para nosotros, una nueva forma de abrir nuestro mundo, nuestra mente, nuestro propio horizonte. Si nuestra pareja se ha habituado a hacerlo siempre de la misma forma, incluir a alguien más en la ecuación puede conectar de nuevo con nuestra parte más cachonda. Será algo que dispare por completo nuestra imaginación sexual, y prenda nuestros deseos. Si la cosa va bien, de hecho, puede ser la primera de muchas ocasiones en las que podamos experimentar un trío, con  una profesional o con otra chica “normal”. Lo importante es sentirse cómodo, demostrar a nuestra pareja que estamos involucrados por completo en la relación y que podemos separar el sexo de los sentimientos. Es puro placer, y así debemos tomarlo, si queremos disfrutar de verdad.